Un trastorno de la alimentación es una enfermedad que causa graves perturbaciones en la dieta diaria, tales como comer cantidades muy pequeñas o comer en exceso. Una persona que tiene un trastorno de la alimentación puede haber comenzado por comer pequeñas o grandes cantidades de comida, pero en algún momento el impulso de comer más o menos se disparó fuera de control. Entre los sintomas que caracterizan este trastorno se encuentra la angustia severa o preocupación por la forma o el peso del cuerpo. No tratar este problema pone en peligro la salud física y emocional y en consecuencia, puede causar la muerte.

Frecuentemente la gente con trastornos alimenticios no reconocen ni admiten que están enfermos. Como resultado, pueden resistirse fuertemente a empezar y permanecer en tratamiento. Los miembros de la familia u otras personas de confianza pueden ayudar a asegurarle a la persona con trastorno alimenticio que recibe el cuidado y rehabilitación necesarios.

Los trastornos alimenticios pueden ser exitosamente tratados y puede restaurarse un peso saludable. Cuanto más pronto se diagnostique el trastorno y se trate, con mayor probabilidad los resultados serán mejores. El tratamiento implica cuidado y revisión médicos, intervenciones psicosociales, asesoría nutricional y, en algunos casos, control de medicamentos.

Entre los objetivos de la terapia se encuentran restaurar el peso saludable y mantenerlo, tratar la distorsión de la imagen corporal, la baja autoestima y los conflictos interpersonales.