Hoy en día se incluyen distintas conductas dentro de lo que denominamos adicciones o conductas adictivas. Existen tanto conductuas adictivas como comportamentales. Entre las primeras tenemos la adicción al alcohol, a la nicotina y a las drogas ilegales (heroína, cocaína, marihuana, drogas de diseño, etc.). Entre las comportamentales, el juego patológico, el comer compulsivo, el sexo compulsivo, el trabajo compulsivo, las compras compulsivas, etc., y la más reciente de ellas: la adicción a las nuevas tecnologías.

Todas las adicciones incluyen una pérdida de control sobre la conducta adictiva (por ejemplo el juego), además de producir dependencia, tolerancia (necesidad de aumentar el consumo o la conducta para conseguir los mismos efectos o placer) y sindrome de abstinencia cuando no se puede llevar a cabo. Esta conducta produce una influencia muy negativa en la vida de la persona y en su entorno cercano.

La terapia, en este caso, tiene como objetivo principal recuperaar el control sobre la el comportamiento adictivo. Otras metas de este tratamiento son: educación acerca del consumo y sus consecuencia, técnicas de relajación, afrontamiento de los deseos de consumo, restaurar relaciones sociales satisfactorias y plenas al margen del consumo o de la adicción, afrontamiento de emociones negativas, etc…